El PIB de Euskadi avanzó en el cuarto trimestre de 2025 un 2,4% interanual, una décima más que en el trimestre anterior (2,3%), prolongando una senda de crecimiento moderado y sostenido. La expansión siguió apoyándose principalmente en la demanda interna, que mantuvo un avance del 3,2%, con una contribución destacada de la formación bruta de capital, que volvió a acelerarse hasta el 5,2%. Dentro de esta, sobresale el dinamismo de los bienes de equipo (5,2%), mientras que el consumo de los hogares, aunque ligeramente más moderado, continuó mostrando solidez (2,6%). En contraste, el sector exterior ofreció una aportación todavía contenida: las exportaciones totales retornaron a tasas positivas (0,6%), pero con un comportamiento aún débil.

Por el lado de la oferta, los servicios continuaron siendo el principal soporte de la actividad, con un crecimiento del 2,8%, en un contexto en el que la construcción mantuvo un tono especialmente expansivo (4,9%). La industria mejoró su comportamiento respecto al trimestre anterior y alcanzó un 0,9%, con una evolución también más favorable de la manufactura (0,8%). Por el contrario, el sector primario volvió a registrar una contracción (-1,2%). En conjunto, Euskadi cerró 2025 consolidando una trayectoria de crecimiento estable, sustentada sobre todo en la fortaleza de los servicios, el empuje de la inversión y una mejora gradual del tejido industrial, aunque todavía con una aportación exterior limitada.

Fuente: INE