El PIB español registró en el II trimestre de 2026 un crecimiento interanual del 2,6 %, una décima menos que en el trimestre anterior (2,7 %), manteniendo una trayectoria de crecimiento estable aunque ligeramente más moderada. La demanda nacional continuó siendo el principal soporte de la actividad, con un avance del 3,5 %, una décima más que en el primer trimestre. El consumo de los hogares aceleró hasta el 3,5 %, mientras que el gasto de las Administraciones Públicas aumentó un 2,6 %. La formación bruta de capital fijo mantuvo un crecimiento elevado (5,3 %), aunque inferior al 5,8 % anterior. Dentro de la inversión, destacó el fuerte avance de los productos de la propiedad intelectual (8,9 %) y la recuperación de los bienes de equipo (5,4 %), mientras que la construcción moderó su crecimiento hasta el 4,0 %.

Por el lado de la oferta, destacó especialmente la recuperación del sector primario, que pasó de una caída del 3,4 % a un crecimiento del 6,0 %. La construcción continuó mostrando un avance significativo, aunque se moderó hasta el 4,3 %, mientras que los servicios redujeron ligeramente su crecimiento hasta el 2,9 %. La industria también perdió algo de dinamismo, con un avance del 1,4 %. En cuanto al sector exterior, las exportaciones de bienes y servicios mejoraron hasta el 1,5 %, aunque las importaciones aceleraron con mayor intensidad, hasta el 4,3 %. En conjunto, la economía española mantuvo un crecimiento sólido en el segundo trimestre de 2026, apoyado principalmente en la demanda nacional, el consumo y la inversión, aunque con una ligera moderación del PIB y una mayor expansión de las importaciones.

 

 

Fuente: INE