El INE ha publicado esta semana un avance de datos de la Encuesta de Fecundidad 2018, uno de los temas clave para el futuro de nuestra sociedad.

Llama la atención el contraste entre los datos reales del Indicador Coyuntural de Fecundidad, en el entorno de 1,3 hijos por mujer (1,28 en el caso de Bizkaia), y los resultados de la encuesta de fecundidad deseada, en la que casi el 50% de las mujeres afirma que le gustaría tener dos hijos, y casi un 25% que le gustaría tener tres o más hijos.

Interesa, por tanto, profundizar en los datos que ofrece la Encuesta sobre las barreras que dificultan tener más descendencia, y también sobre los incentivos que según las personas entrevistadas, serían más efectivos para mejorar los datos de natalidad.

A partir de los 35 años, las razones laborales o de conciliación de la vida familiar y laboral y
las económicas son las más importantes por las que las mujeres han tenido menos hijos de
los deseados.

El principal incentivo a la natalidad que demandan las mujeres al Estado es el aumento de la
duración del permiso de maternidad/paternidad. El segundo incentivo a la natalidad más importante para las mujeres menores de 40 años es la flexibilidad en el horario de trabajo para padres y madres con niños pequeños. Y, para las de 40 años y más, la segunda medida más importante es una asignación para las familias con hijos a cargo menores de 18 años.